Martha Díaz es mamá de una persona trans. Como muchas familias en México con infancias trans, su camino no comenzó con certezas ni con un manual de instrucciones. Comenzó con amor, con preguntas, y con la disposición de aprender.
Su historia forma parte de nuestra serie #TodoMejora, donde personas de la comunidad LGBTQ+ y sus familias comparten sus experiencias para que nadie tenga que recorrer este camino en soledad.
Si eres mamá, papá o familiar de une niñe o joven trans, este blog es para ti.
Las **infancias trans** se refieren a la experiencia de les niñes y jóvenes que se identifican con un género distinto al que les fue asignado al nacer. Esta identidad puede ser binaria o no binaria, y cada niñe la vivirá de manera única.
Es importante tener en cuenta que **ser trans no es una patología**. No tiene que ver con los juguetes con los que les gusta jugar ni con la ropa que prefieren usar. La identidad de género va mucho más allá de la expresión o los gustos, y únicamente le niñe podrá decir con qué género se identifica.
Les niñes pueden manifestar su identidad trans desde los primeros años de vida. Por eso es fundamental que, desde ese momento, su identidad sea afirmada y respetada por las personas cercanas.
Desde antes de nacer, la sociedad ya tiene expectativas sobre el género de los bebés. La pregunta «¿es niño o niña?» es casi inevitable, y con ella vienen los colores, los juguetes y los roles asignados.
Sin embargo, el género no es algo fijo ni universal. Las expectativas han cambiado a lo largo de la historia —el color rosa no siempre fue «de niña» ni el azul «de niño», y los tacones fueron originalmente creados para hombres. El género es, fundamentalmente, **una construcción social**.
Cuestionar estas estructuras puede resultar incómodo al principio. Puede generar conversaciones difíciles en familia, e incluso llevarnos a preguntarnos sobre nuestra propia identidad. Y eso está bien. Es parte del proceso.
El hecho de que estés leyendo esto ya es un paso enorme. No estás sole en este proceso.
1. Expresa tu amor incondicionalmente.
Sin importar la identidad de género de tu hije, necesita saber que le amas y le apoyas. Confiar en elle es el primer paso para que elle confíe en ti.
2. Prepárate para muchas conversaciones, no solo una.
No existirá una sola charla definitiva en la que todo quede resuelto. Infórmate sobre diversidad de género a través de fuentes confiables, aprende de tu hije, y genera espacios frecuentes de diálogo.
3. Haz preguntas desde el amor, respeta los silencios.
1. Usa su nombre y pronombres elegidos. Es una de las formas más directas de afirmar su identidad.
2. Mantente en el presente. No te angusties por el futuro que habías imaginado. Acompáñale un día a la vez.
3. Alinea palabras y lenguaje corporal. Tu cuerpo no debe decir lo contrario de lo que expresan tus palabras.
4. Aprende los conceptos básicos de teoría de género y diversidad sexual.
5. Promueve que conecte con otres jóvenes LGBTQ+. Hacer comunidad le hará sentirse segure y acompañade.
6. Monitorea su salud mental. Si observas señales de alerta, busca apoyo profesional.
7. Verifica que su escuela sea un espacio seguro.
8. Involúcrale en las decisiones del hogar que afecten cómo se siente en ese espacio, desde las fotos que decoran la casa hasta el lenguaje que se usa.
9. Habla sobre diversidad con otras personas en su presencia. Escucharte hablar positivamente sobre el tema marcará una gran diferencia.
10. Frente a actitudes transfóbicas, alza la voz. Defiende a tu hije y anímale a hacerlo también cuando las condiciones sean seguras.
Recuerda: no hay un camino único. Irán descubriendo juntes lo que les funciona, siempre que haya apertura, respeto y amor.
Si aún no conoces la identidad de género de tu hije, lo más importante es no forzar la conversación ni sacarle del clóset. En cambio, puedes abrir posibilidades desde la cotidianidad:
El acoso escolar transfóbico es una realidad que todas las familias deben conocer. Muchas veces les niñes no hablan de estas situaciones por miedo o vergüenza, por lo que es fundamental aprender a leer las señales.
Considera que algo puede estar pasando si tu niñe:
1. Habla con elle desde un lugar de calma y empatía. No interrogues; refuerza que le vas a apoyar y que está segure.
2. Notifica a la escuela y a les docentes con seriedad.
3. Si la escuela no actúa, considera contactar a les padres del agresor.
4. En casos graves, puedes levantar una denuncia formal y evaluar el cambio de escuela. Lo más importante es la seguridad de tu hije.
La escuela es el primer entorno social fuera de la familia. Por eso es fundamental que sea un lugar donde todes puedan ser elles mismes, incluyendo a les estudiantes LGBTQ+.
Algunas acciones concretas para docentes, estudiantes y familias:
La historia de Martha Díaz, como la de miles de familias en México, demuestra que el amor y el conocimiento pueden transformar el miedo en acompañamiento. No tienes que saberlo todo desde el primer momento. Solo necesitas empezar.
Si estás comenzando este camino, recuerda: no estás sole. Y sí, todo mejora.
Este artículo forma parte de la campaña #MisPronombresCuentan de It Gets Better México. Para más historias y recursos, visita nuestra página web y redes sociales.